Me convertí en entrenador de fútbol profesional, creé una metodología innovadora que ha impactado equipos en distintos continentes y hoy dirijo un instituto que forma entrenadores de alto rendimiento… y todo comenzó sin tener un plan claro. Sí, así es.
No me malinterpretes, siempre tuve una conexión profunda con el fútbol. Desde pequeño sabía que el deporte me apasionaba, pero mi camino no fue el típico. No fui identificado como una «promesa» desde niño no estuve ni en equipos top ni tuve entrenadores relevantes. De hecho, mi carrera como futbolista se truncó temprano por lesiones, pero eso no detuvo mi amor por el juego.
Mi historia comenzó en Barcelona d emuy pequeño me traslade a la ciudad de mi familia Mallorca, donde crecí y jugué hasta los 15 años. Donde un accidente de tráfico destrozó mis rótulas y aunque logré recuperarme, las lesiones persistieron. Tras recuperarme Jugué en liga nacional, enfrentándome a clubes como el FC Barcelona el RCD Español etc.., pero pronto entendí que mi cuerpo no me permitiría seguir compitiendo a ese nivel.
Así que decidí reinventarme. Me volqué en estudiar, en aprender y desarrollar nuevas formas de entender el fútbol. Desde los inicios en el CD San Francisco, ganamos todos los campeonatos donde dirigí a varios equipos y más tarde en la SD Salle donde también ganamos campeonatos, poco a poco fui construyendo mi carrera. No sabía exactamente hacia dónde iba, pero cada paso sumaba créditos a modo de conocimientos y experiencias diversas..
Lo curioso es que, aunque el fútbol fue una constante, el verdadero crecimiento llegó cuando empecé a entender quién era fuera del campo. El día que comprendí que mi propósito no era solo entrenar futbolistas, sino ayudarles a crecer como personas, todo cambió.
Mi carrera me llevó a Arabia Saudí, Qatar y Tailandia. Lugares donde aprendí que las culturas, las personalidades y las situaciones varían, pero los principios del juego, el liderazgo, la empatía y el trabajo en equipo son hechos probados provenientes de un lenguaje universal.
Al igual que tú, no tuve atajos. Nadie me «llevó de la mano» al éxito. El paso a paso , la planificación de procesos y el compromiso es lo único que nos acerca a construir patrones de camino al exito mediante una «cultura resilente» que nos acerca a nuestros objetivos de rendimiento en cada entrenamiento, en cada información relevante que incorporamos a nuestra base de datos , en cada clase impartida…. Aprendí a valorar cada oportunidad y a construir en oro las cartas que me habían tocado jugar por destino. Ese es el camino detallado de un rendimiento real.
Y en ese camino, observé algo que me marcó: muchos jugadores jóvenes vivían bajo el peso de las expectativas de otros. Vi padres «entrenadores» ahogando a sus hijos con una presión enfermiza y noté que aquellos que jugaban por obligación rara vez brillaban. Lo vi una y otra vez, y decidí que mi misión sería diferente.
Hoy, el Método Pons se centra no solo en desarrollar jugadores física , técnica o tácticamente , sino en fortalecer sus mentes y corazones. Porque sé, por experiencia propia, que el éxito en el deporte (y en la vida) no se basa solo en estas habilidades, sino en comprender quién eres , qué quieres y para que lo quieres.
Si alguna vez te has sentido perdido, te entiendo. Pero quiero que sepas que hay un camino. Si estás dispuesto a hacer el trabajo interno, a descubrir qué te impulsa, puedes lograr cualquier cosa.
Ahora, me dedico a formar entrenadores y jugadores a través del Pons Method Institute. Si quieres saber más sobre cómo desbloquear tu potencial, cómo ayudar a otros o simplemente necesitas inspiración, estoy aquí.
Juntos, podemos construir algo más grande que títulos y victorias: podemos construir personas que triunfen en el campo y en la vida.





