El fútbol es un deporte que está en constante evolución, y que requiere de profesionales que se adapten a los cambios y que busquen la excelencia. En este sentido, una de las tendencias que se observa en los últimos años es la de los ex jugadores que se convierten en entrenadores de equipos top sin tener mucha experiencia previa como técnicos. ¿Qué ventajas y desventajas tiene esta práctica? ¿Qué criterios se deben seguir para elegir a un buen entrenador? ¿Qué papel juega la formación y la innovación en este proceso? Desde el Pons Method Institute, queremos ofrecer nuestra visión sobre este tema, basada en nuestra metodología y en nuestra experiencia.

El Pons Method Institute es una institución que se dedica a la formación y la innovación en el ámbito del fútbol, con el objetivo de elevar la excelencia en el desarrollo del talento futbolístico. Nuestra metodología, el Pons Method, se basa en la creación de una nueva arquitectura de entrenamiento moderna y específica, que permite optimizar el tiempo y los recursos, mejorar el rendimiento y el desarrollo de los jugadores, y facilitar la rehabilitación específica de los lesionados. Nuestro principio fundamental es el de la individualización colectiva, que consiste en adaptar el entrenamiento a las características, las necesidades y los objetivos de cada jugador y de cada equipo, mediante el uso de paneles tácticos, que fragmentan el juego y permiten trabajar los conceptos y los procesos de forma más eficaz.

Desde nuestra perspectiva, los ex jugadores que entrenan equipos top sin experiencia pueden tener una serie de beneficios, pero también una serie de inconvenientes, que deben ser evaluados y compensados. Estos son algunos de los aspectos que consideramos relevantes:

Beneficios de entrenar equipos top sin experiencia

Autoridad y respeto: los ex jugadores que han tenido una trayectoria exitosa como futbolistas suelen tener una mayor autoridad y respeto ante el vestuario, lo que les facilita la gestión de los egos y las personalidades de los jugadores. Además, pueden servir de ejemplo e inspiración para sus pupilos, que confían en su criterio y en su conocimiento del juego.

Experiencia y adaptación: los ex jugadores que entrenan equipos top sin experiencia suelen tener una mayor experiencia y adaptación al juego, ya que conocen de primera mano las situaciones que se pueden dar en el campo, las exigencias de la competición, las características de los rivales, etc. Esto les permite tomar decisiones más acertadas, resolver problemas con más facilidad y anticiparse a los cambios.

Comunicación y motivación: los ex jugadores que entrenan equipos top sin experiencia suelen tener una mayor comunicación y motivación con sus jugadores, ya que hablan el mismo idioma, entienden sus necesidades, sus emociones, sus inquietudes, etc. Esto les ayuda a transmitir su idea de juego, a crear un buen ambiente de trabajo, a generar confianza y a inspirar a sus jugadores para que den lo mejor de sí mismos.

Inconvenientes de entrenar equipos top sin experiencia

Ejecución y planificación: los ex jugadores que entrenan equipos top sin experiencia pueden tener una mala ejecución y planificación de los entrenamientos, los partidos, las rotaciones, las correcciones, etc. Esto puede afectar al rendimiento y al desarrollo de los jugadores, así como a la cohesión y la confianza del equipo. Además, pueden elegir ejercicios contraindicados, que no se ajusten a las características, las necesidades y los objetivos de los jugadores y del equipo, lo que puede provocar lesiones, fatiga, aburrimiento o frustración.

Presión y exigencia: los ex jugadores que entrenan equipos top sin experiencia suelen tener una mayor presión y exigencia, tanto por parte de la directiva, como de la afición, como de la prensa. Esto puede generar estrés y ansiedad, que pueden afectar a la toma de decisiones, a la comunicación y a la gestión emocional. Además, pueden tener dificultades para asumir la responsabilidad, para aceptar las críticas, para reconocer los errores o para pedir ayuda.

Aprendizaje y mejora: los ex jugadores que entrenan equipos top sin experiencia pueden tener una mayor dificultad para aprender y mejorar, tanto por falta de formación, como por falta de humildad, como por falta de feedback. Esto puede llevar a ser menos flexibles y creativos, a no adaptarse a los cambios, a no innovar o a no reciclarse. Además, pueden tener una tendencia a compararse y a proyectarse, es decir, a esperar que los jugadores hagan lo que ellos hacían, a imponer su criterio sin escuchar, a no valorar el trabajo de los demás o a no delegar funciones.

Desde el Pons Method Institute entendemos que la humildad de seguir aprendiendo cada día es fundamental para ser futbolista de éxito y lo es mucho más para convertirse en director deportivo, entrenador, miembro de un staff técnico, o cualquier posición que quiera afrontar. Además, apuntamos en esta nueva estructura innovadora del entrenamiento que ofrece el Pons Method, la importancia de la innovación, la importancia del staff para que todo revierta en la mejora de los futbolistas. Esta tipología de entrenadores noveles en equipos top deberían al menos tener la humildad de rodearse del mejor staff posible. Un staff con la experiencia profesional que ellos carecen como entrenadores, y con las herramientas metodológicas e innovadoras que compensen sus posibles carencias.

En conclusión, desde el Pons Method Institute creemos que entrenar equipos top sin experiencia puede ser una oportunidad o un riesgo para los ex jugadores, dependiendo de cómo afronten el desafío y de cómo se preparen para ello. No basta con haber sido un gran jugador, hay que ser también un buen entrenador. Y para eso, se necesita formación, humildad y trabajo. Solo así se podrá aprovechar el potencial que tienen los ex jugadores para convertirse en líderes capaces de llevar a sus equipos a la gloria.

¿Qué opinas tú?

¿Estás a favor o en contra de que los ex jugadores entrenen equipos top sin experiencia?